Sigüenza 2019 (3). El Doncel ⭐

Había llegado la hora de comer, uno de los reclamos que nos decantaron por Sigüenza. El Restaurante «El Doncel», a los mandos de los hermanos Quique (en cocina) y Eduardo Pérez (en sala) prometía buen producto y gran elaboración con platos sorprendentes…

gu3-01.jpg

hermanos-el-doncel-planeta-en-conserva.jpg

Nos esperaba un menú degustación bautizado como “Un paseo gastronómico”. El reto era disfrutarlo a tiempo de la visita guiada a la catedral de las 17:30 horas. No había prisa.

gu3-02.jpg

Decidimos que nos acompañara un Río Negro 5º Año, pero Eduardo nos recomendó un Finca Río Negro 2013, un tinto muy especial, pues las viñas con las que se elabora este vino crecen a 1.000 metros de altitud en la población de Cogolludo, en Guadalajara. Para su elaboración se utilizan cuatro variedades de uva: Tempranillo, que compone la base del vino, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, tres variedades foráneas con las que se potencia la elegancia, frutosidad y longevidad del vino. Un tinto muy expresivo, con sabores afrutados envueltos en toques especiados y torrefactos. Todo un acierto.

rionegro.JPG

finca-rio-negro.jpg

El «homenaje» comienza con un primer aperitivo que llega sobre una curiosa caja iluminada en el que encontramos una versión de la galleta Oreo, en este caso elaborada con Olivas negras, mousse de perdiz y cordero, un pan soplado y cremoso de ensaladilla rusa y unas cortezas de bacalao.

menu.jpg

gu3-03.jpg

A continuación una reinterpretación, el perdigacho (una tapa de la zona que consiste en un Canapé con Anchoa y Alioli) que aquí lo preparan a su manera con una Tortilla de Gamba, Anchoas y Tapenade, un sabroso y vistoso entrante.

gu3-06

Todo ello acompañado del Fino Seguntino una bebida típica a base de Vermouth rojo, Gaseosa y espuma de Cerveza, unas chips de morcilla y un bombón de queso y romero.

gu3-11gu3-04.jpg

Con un delicado ceviche de zamburiña y gamba, una original interpretación de las patatas bravas y un original Torrezno 4×4 ¡Crujiente por los cuatro lados! acabamos con los aperitivos… Impresionante manera de empezar…

gu3-07gu3-08gu3-05

Cuatro eran los entrantes del menú. Para empezar, un corte de foie curado en sal, manzana y algodón de azúcar.

gu3-09

El caldo intenso del cocido, fardel de morteruelo y papada ahumada, Yema de corral, tallos, raíces y tubérculos y Callos melosos de bacalao y pil-pil de azafrán desfilaron a continuación ante nosotros.

gu3-10gu3-15gu3-16

Quedaban los principales. Lubina en infusión de té de jazmín.

gu3-12

Y una riquísima ablbóndiga de corzo en pepitoria de trufa y pistacho.

gu3-13

Y llegamos a los dos postres, por un lado, Verbena de frutas, aire de espelta y tomillo para empezar, ideal para cambiar de sabores y preparar a las pupilas gustativas para el dulce, y unas Texturas de quesos del entorno para terminar una exquisita comida.

gu3-14

Luego llegaría el café, con unas deliciosas pastas caseras y unos cuantas “delicatessen” para terminar este homenaje gastronómico…

pastas-el-doncel-planeta-en-conserva

Y unos cuantos “petit four” entre los que encontramos un bocadillo de merengue seco de café con chocolate blanco y vainilla, una «masmelou«, una gominola de fruta de la pasión, y una trufa de chocolate con caramelo y cáscara de naranja.

golosinas-el-doncel-planeta-en-conserva

Como anécdota, decir que comimos «acompañados» de un crítico gastronómico. No creo que un comensal normal como nosotros se pase toda la comida tomando notas, fotografías y videos de cada detalle de la comida y del servicio. Y que tampoco tome el menú degustación acompañado de agua… Curiosa la experiencia.

Tras felicitar al chef que, amablemente, departió durante unos minutos con nosotros sobre nuestra experiencia y nos dedicó el menú, pusimos rumbo a la catedral, a la que llegamos con el tiempo justo antes de iniciar la visita guiada.

gu3-47.jpg

Comenzamos la visita por el claustro y las capillas que en él se sitúan. De estilo gótico tardío, el claustro es obra de finales del siglo XV. De planta cuadrada, se adosa al costado norte de la Catedral. Se forma por cuatro pandas en cada una de las cuales se abren siete altos ventanales ojivales, cerrados por altas columnillas y calados con celosías de trazo gótico. El abovedado del claustro es a base de crucería y nervaduras con las dovelas claves labradas, muy hermoso.

gu3-17.jpggu3-20.jpg

En el centro del jardín, del mismo, aparece un elegante y bellísimo brocal renacentista del magnífico aljibe de piedra sillería, que sirvió antiguamente para surtir de agua potable a los capitulares, beneficiados y muchos vecinos de la ciudad. Unas preciosas puertas de arcos semicirculares y decoración plateresca, cerradas por rejas del mismo estilo, dan acceso al jardín central de dicho claustro.

gu3-18gu3-19

El 30 de noviembre de 1664 se colgaron por primera vez en la capilla mayor de la catedral de Sigüenza los 16 tapices flamencos, regalo de su obispo Andrés Bravo de Salamanca. Diseñados por un pintor flamenco al estilo del francés Charles Poerson, fueron realizados, a partes iguales, en los talleres de Bruselas de Jean le Clerc y Daniel II Eggermans. Ocho de ellos estaban dedicados a la “Historia de Rómulo y Remo” y los otros ocho a “Las Alegorías de Palas Atenea”.

gu3-23gu3-24gu3-22

Esta última serie es la que se muestra en la exposición, tras su reciente restauración en Real Fábrica de Tapices de Madrid, bajo la supervisión del Instituto del Patrimonio Cultural de España, que fue quien restauró hace años la gran sala del antiguo claustro catedralicio en la que se exhiben. Cuatro de los tapices que la componen fueron firmados por Jean le Clerc y los otros cuatros por Daniel II Eggermans.

gu3-26gu3-25

La Capilla de la Concepción es la más interesante de cuantas contiene el claustro. Fue fundada por don Diego Serrano, abad de Santa Coloma, y terminada en 1509. Es de estilo gótico flamígero. El interior es muy bello, con capilla propiamente dicha, en la que destacan dos tribunas con balaustres, que descansan en dentellones góticos, y decoración plateresca, viéndose amalgamados los dos estilos. Una puerta da acceso a la sacristía. La bóveda, con nervaduras múltiples de terceletes y dovelas claves decoradas y polícromas, ofrece grata sensación estética.

gu3-29gu3-28

La obra pictórica de esta capilla, que sorprende por su gran valor, ha estado inédita hasta hoy. En ella sobresale La Anunciación de El Greco, una de las más exquisitas y espirituales versiones de augusto Misterio, que el Greco pintó en dieciséis ocasiones. Su inspiración es más celeste que humana: El ritmo ingrávido del arcángel; la verticalidad de su cuerpo; el místico coloquio reposado y deprecatorio; el rompimiento del cielo, con la aparición del Divino Espíritu; el acentuado alargamiento de rostros, manos y puntiagudos dedos, por los que se escapa el alma.

gu3-27

Corresponde a la última fase del pintor, principios del siglo XVII. Se carece de documentación que diga para qué lugar de la Catedral pintó el Greco este óleo. Fue llevado a Ginebra en 1936 y devuelto al museo del Prado y luego a la Catedral de Sigüenza, tras la guerra civil.

gu3-30

Destacamos de su interior el Altar de Santa Librada que fue, en tiempos pasados, la principal patrona de la ciudad y diócesis de Sigüenza, y en honor de esta virgen y mártir se levantó el insigne conjunto que constituye su retablo, su altar y su sepulcro.

gu3-35gu3-36

Es una de las mejores obras del arte plateresco (siglo XVI). Se encuentra adherido sobre el muro norte del brazo norte del crucero en la línea del sepulcro del cardenal Mendoza de Toledo.

gu3-33

Se compone de varios cuerpos sobre zócalo con temas ornamentales. En el centro del primer cuerpo se abre una gran hornacina con arco de medio punto que cobija el altar de la santa. Contiene un precioso retablo manierista-rafaelesco, con escenas de la vida de Santa Librada, magníficas obras realizadas, en 1525-1526, por el pincel de Juan Soreda.

gu3-31

En el friso de la tabla central baja de dicho retablo se adaptan, también, escenas mitológicas, como los trabajos de Hércules, que simbolizan el triunfo frente al mal.

La puerta de Jaspes, así llamada por su material, que es una pudinga marmórea, entre amarilla y roja, que comunica el claustro con el brazo norte del transepto, es lo más antiguo del Renacimiento en la catedral. Es obra de comienzos del siglo XVI, se hizo en 1504, y la tuvo a su cargo el pintor toledano Francisco Guillén (1498-1509), bien impuesto en las reglas de la arquitectura clásica, si es que la trazó él mismo, lo que no consta, resultando como una simplificación de la Santa Cruz de Valladolid, aunque lo más verosímil sea que proviene del influjo italiano directo.

gu3-32

La Sacristía de las Cabezas es una de las obras más importantes del Renacimiento español. Su diseño se debe a Alonso de Covarrubias, y su ejecución a diversos maestros. El interior se forma por una estancia, dividida en cuatro tramos, de planta rectangular. Su bóveda es encañonada y sorprende por la extraordinaria decoración del techo.

gu3-39

Se cubre con centenares de casetones con 304 cabezas grandes y expresivas y más de 3.000 en menor tamaño, a base de rostros sobre medallones, rosas y angelotes. Una serie de enjutas en los arcos laterales, del friso, componen un conjunto iconográfico y ornamental único en España.

gu3-37gu3-38

Terminamos la visita en la Capilla del Doncel, la capilla seguntina de mayor esplendor desde el siglo XVI. Ocupa el extremo meridional del transepto y se abre a él por una magnífica portada, de comienzos del siglo XVI, de composición y decoración netamente renacentistas, con primorosas labores platerescas, obra de Francisco de Baeza, que mandó labrar el obispo de Canarias Fernando de Arce, hermano del Doncel, quien a la par que honró a los suyos dio palpable muestra de su buen gusto y enriqueció a la catedral con obras de muy subido valor artístico.

gu3-42

El interior es obra de los siglos XIV-XV. En ella se encierran los enterramientos de varios miembros de la familia noble Vázquez de Arce, que a cambio del privilegio que le otorgó el Cabildo en 1491 pactó con él, «adornarla, y dotarla y poner en ella el culto con la mayor decencia».

gu3-40

En las jambas del arco artesonado se abren dos grandes hornacinas, que contienen las urnas de Martín Vázquez de Sosa y Sancha Vázquez (abuelos del Doncel). La efigie del caballero D. Martín viste un hábito sobre la cota de malla y sostiene entre las manos el largo montante. La de su esposa, Sancha Vázquez, yace como dormida. En el centro del panteón se levanta un soberbio mausoleo, que guarda las cenizas de Fernando de Arce y Catalina de Sosa, padres del Doncel, con las efigies yacentes.

En la pared, destacando entre ellos, se encuentra el famosísimo mausoleo del Doncel (siglo XV), que tiene cinceladas labores en sus pilastras, en sus arcos y pinturas de la Pasión de Cristo, de estilo seco y expresivo que se han atribuido a Antonio de Contreras.

gu3-44

El más ostentoso enterramiento existente en la catedral es esta maravillosa estatua del joven e ilustre comendador D. Martín Vázquez de Arce, muerto gloriosamente en la guerra de Granada cuando sólo contaba veinticinco años de edad, reclinado sobre su sepulcro en la capilla de San Juan y Santa Catalina.

gu3-43

Por encima del cuerpo del guerrero se lee en la pared un epitafio cincelado en caracteres góticos cuya inscripción funeraria reza así: «Aquí yace Martín Vázquez de Arce, caballero de la orden de Santiago, socorriendo al muy ilustre señor duque del lnfantado, su señor, a cierta gente de Jaén, a la Acequia Gorda, en la vega de Granada.

gu3-41

Murió don Martín en el mes de octubre de 1486. Pudo don Fernando de Arce recoger el último suspiro de su hijo, y cuenta el anónimo narrador que el moribundo, llorando al comprender su cercano fin y al recordar los deseos de su madre, dijo al caballero, su padre: «Rogad a mi hermano don Fernando que se mire en mi ejemplo y trate de complacer a nuestra madre dándose al estudio, ya que no lo hice yo. Y porque el haberme alejado de los libros me trajo tan prematuramente a rendir tributo a la muerte, quiero yacer en efigie sobre mi sepultura, teniendo a perpetuidad un libro entre las manos, para que se consideren desagraviados aquellos a quienes agravié contrariando en vida su gusto y consejos».

Las elegantes labores del gótico flamígero que se observan en este enterramiento lo hacen muy apreciable entre los monumentos funerarios de su género; pero su mayor importancia estriba en la bellísima estatua alabastrina del caballero que, armado de espada y puñal, vistiendo la cota de guerrero y adornado el pecho con la roja cruz de la milicia Santiaguista, aparece recostado sobre su lecho de muerte, con grave y tranquila actitud, abismado en la lectura y meditación acerca de alguna oración del libro de horas que tiene abierto entre sus manos, fascinando con esta pose de guerrero reviviente, que deja la espada para obtener más eternas victorias.

Al salir de la catedral ya era de noche y caía el frío propio de estas latitudes, que ya habíamos «sufrido» el día anterior. Paseamos por los rincones de Sigüenza que se nos habían resistido entonces e hicimos algunas compras antes de regresar al hotel.

gu3-45gu3-46

Esta entrada fue publicada en 2019, , Gastronomía, Guía MICHELIN, Sigüenza, Viajes. Guarda el enlace permanente.

1 Response to Sigüenza 2019 (3). El Doncel ⭐

  1. Pingback: Año nuevo, estrella nueva | Hoy es siempre todavía

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.