Moscú, San Petersburgo 2019 (1)

Nos encontrábamos a las puertas de nuestro segundo viaje organizado en “gran grupo”. Unas décimas habían puesto algo de penumbra pero parecía que la situación estaba controlada. Los habituales velaban como si fuéramos nosotros mismos por si ocurría alguna contingencia. A ellos hay que agradecerles, en buena medida, que estuviéramos a punto de partir hacia Rusia. Una vez más, gracias.

Eran las seis de la tarde del lunes, 12 de agosto, y todavía no nos habíamos puesto a preparar el equipaje. Por suerte, el autobús que nos conduciría al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas partía a las cuatro de la madrugada de la puerta de la Biblioteca Regional, junto al Pabellón Príncipe de Asturias, en Murcia. Prácticamente sin tiempo para descansar tomamos un taxi que nos condujo al lugar de inicio de este viaje.

Tras la parada de rigor llegamos al aeropuerto con la suficiente antelación para facturar y embarcar a la hora fijada en el avión, en la T1 de Barajas. El vuelo AFL 2501 de la compañía Aeroflot, un Airbus A321, tenía que salvar los 3.443,74 kilómetros que separan Madrid de Moscú en algo menos de cinco horas.

mo11mo12

A la llegada, el control de pasaportes y la recogida del equipaje transcurrió con normalidad. A la salida nos esperaba Katia, nuestra guía local de habla española, para dirigirnos al hotel (Marriott Courtyard City Center), mientras tomábamos el primer contacto con la ciudad.

mo13mo14

Teníamos el tiempo justo para dejar las maletas, cambiarnos de ropa y salir a la calle. Moscú nos esperaba.

Nuestro primer paseo por Moscú sirvió para comprobar la magnífica ubicación del hotel. Una calle repleta de restaurantes de todas las especialidades nos conducía, en algo menos de diez minutos, a las cercanías del Kremlin. En las puertas del Hotel Nacional, frente al Museo Estatal de Historia que cierra la Plaza Roja por uno de sus lados, se disolvió el grupo. Muchos se dirigieron entonces a cenar. Nosotros teníamos en mente visitar, cuando antes, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Y hacia él nos dirigimos.

Sin duda, se siente algo especial cuando uno se acerca a la Plaza Roja, repleta de gente a esa hora de la noche. Pronto comprendimos las palabras de Katia, que nos había avisado que no íbamos a poder disfrutar de la plaza en sí. Se ultimaban los preparativos del festival Torre Spasskaya, que del 24 de agosto al 2 de septiembre reuniría a las mejores orquestas militares de todo el mundo, grupos folclóricos, y divisiones de la guardia honoraria de jefes de gobiernos y otros espectáculos.

Entre el Museo Estatal de Historia de Rusia y el antiguo ayuntamiento de Moscú se encuentra la Puerta y Capilla Ibérica (también llamada de la Resurrección), que da acceso a la Plaza Roja en su extremo noroccidental.

mo15mo16mo38.jpg

No podíamos despejar la plaza, pero sí disfrutar del monumento más emblemático de Moscú “a cachitos”.

mo20.jpg

Nada más entrar pudimos admirar el Museo Estatal de Historia y la Catedral de Kazan, de la que parte la calle de San Nicolás (Nikolskaya St), bellamente iluminada como si de la Navidad se tratara. Y frente a la catedral, los almacenes GUM, más iluminados todavía…

mo21.jpgmo17

Pero el plato fuerte era la Catedral de San Basilio, y hacia ella nos guiaron nuestros pasos. Conocida también como la catedral de la Intercesión de la Virgen junto al foso, es una iglesia ortodoxa que se constituye en el icono de la ciudad.

mo19mo18

Se trata de una visita obligada tanto por fuera como por dentro puesto que su estilo arquitectónico es único. Fue declarada en 1990 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con el conjunto del Kremlin.

mo42mo34mo30

Tras el primer contacto con la catedral nos dirigimos de nuevo a la calle de San Nicolás, que recorrimos hasta llegar a Vanil’noye Nebo (строение 3, Nikolskaya St, 11/13), un buen lugar donde degustar unas cervezas acompañadas de algo para picar.

mo22mo37 

Tras la merecida parada salimos del conjunto arquitectónico por la Plaza de la Revolución para ver el Teatro Bolshoi iluminado, en Theatre Square, el más importante de Rusia y uno de los más famosos del mundo. Sus enormes dimensiones lo convierten en el segundo teatro más grande de Europa, después de La Scala de Milán.

mo23

El teatro Bolshoi nació en 1776 como una compañía teatral fundada por el príncipe Piotr Urúsov y el empresario inglés Michael Maddox. A partir de 1780, la compañía se presentó en el teatro Pretrovsky, construido por Maddox. Sin embargo, un incendio destruyó el edificio en 1805, por lo que tuvo que ser reconstruido. El edificio actual, un maravilloso ejemplo de arquitectura rusa clásica, fue diseñado por el reconocido arquitecto Ósip Bovet en 1825.

mo24mo25mo26

Pasamos por el edificio de la Duma de vuelta al hotel, aunque decidimos seguir paseando hasta llegar al río Moscova (o Moskva), que cruzamos por el puente de Bolshói Kámenny, un puente en arco de acero que atraviesa el río en el extremo occidental del Kremlin. Su predecesor fue el primer puente de piedra permanente en Moscú. El actual fue terminado en 1938 por el ingeniero Nikolai Kalmykov.

mo29mo40

Una estupenda localización para contemplar tanto el espectacular Monumento a Vladímir El Grande como la Catedral de Cristo Salvador de Moscú.

mo28mo33mo31mo43

Pasada la medianoche, era momento de regresar al hotel y descansar para nuestro primer día completo en Moscú. La noche acompañaba y el paseo, por las ya casi desiertas calles de la ciudad, era muy placentero, más con la compañía que llevábamos…

El paseo había permitido descubrir un extraordinario recorrido para correr por las calles de Moscú. Y a la mañana siguiente, más bien al alba (la salida del sol en Moscú para el miércoles, 14 de agosto de 2019, estaba prevista para las 4:58), nos dispusimos a recorrer las calles de la ciudad, por los alrededores del Kremlin, para llegar al río Moscova y poner rumbo al Parque Gorki, pasando junto a la Catedral de San Salvador, el Monumento a Pedro el Grande y Krymsky Bridge, un bonito puente colgante.

moscu-11moscu-12mo44

Esta entrada fue publicada en 2019, Moscú, San Petersburgo, Viajes. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.