Ya en la calle, teníamos el tiempo justo para dirigirnos al Kremlin (la palabra significa fortaleza o ciudad fortificada). En Rusia se pueden encontrar más de 20 Kremlins, la mayoría en antiguas ciudades medievales que con el paso del tiempo han ido creciendo y su población se ha ido extendiendo más allá de los muros. El más famoso es el Kremlin de Moscú (San Petersburgo no posee Kremlin) cuyo significado desde la época soviética se ha transformado y convertido en sinónimo de “Gobierno de Rusia».

El Kremlin ocupa un amplio territorio de 27 hectáreas. El complejo incluye actualmente cuatro palacios y cuatro catedrales, rodeados por la Muralla del Kremlin, en la cual se encuentran las torres del Kremlin. La parte este bordea la Plaza Roja. La actual Muralla fue construida entre los siglos XV y XVI, pero no se trata de la muralla original construida de madera durante la fundación de Moscú allá por el año 1147.




Tras acceder al recinto pasamos junto al Gran Palacio del Kremlin, de mediados del siglo XIX, en el cual el presidente de Rusia realiza las recepciones oficiales.
También por el Palacio Estatal del Kremlin, construido en 1961 y que se utiliza como Palacio de Congresos y como sala de conciertos. Es la sede principal del Ballet del Kremlin, una de las compañías de ballet más importantes de Rusia.

Aquí se encuentran los edificios presidenciales y administrativos en los que trabaja el Presidente de Rusia. Se componen del edificio del Senado (la residencia de trabajo del Presidente de Rusia), de los edificios administrativos que pertenecen a la Oficina de Comandancia del Kremlin y del Servicio Federal de Seguridad, y el Arsenal.

El Cañón Zar Pushka, un cañón gigante de 38 toneladas de peso y un calibre de 890 milímetros, fue puesto en servicio en 1586 por el zar Fiódor I.



Un buen fondo para una espectacular foto de grupo…


La Campana del Zar, una enorme campana (dicen que la más grande del mundo) tiene un peso de 216 toneladas y un diámetro de 6,6 metros. Fue fundida en bronce entre 1733 y 1735, y en 1737 se rompió un fragmento durante un incendio.



Accedimos, a continuación, a la plaza de las catedrales, un espectacular conjunto de cuatro catedrales en la misma plaza. Esta plaza es famosa por ser el lugar de coronación y de procesiones fúnebres de todos los zares rusos. Incluso hoy en día se utiliza en la ceremonia de toma de posesión del Presidente de Rusia.





Accedimos a la Catedral de la Dormición, cuya historia empieza en 1326, cuando la primera iglesia con el mismo nombre fue construida en el territorio del Kremlin. En aquellos tiempos, Pedro de Rusia trasladó su residencia al Kremlin y requería una hermosa iglesia de piedra en su residencia, empezando su construcción. La Catedral de la Dormición que tenemos hoy día fue terminada en 1479.
Al mirar su austero y majestuoso exterior jamás imaginaríamos qué diferente es el interior. Frescos creados en el siglo XVII por los mejores pintores de Rusia antigua cubren todas las paredes de la Catedral y el techo.

Al entrar en la iglesia cautiva su iconostasio, que separa el altar de la parte principal de la iglesia. La pared de iconos, constituida de cinco secciones, tiene la altura de casi 16 metros y contiene unos 70 iconos.


Al ser el santuario principal de los miembros de la Familia Real, en ella se encuentran asientos de rezo para zares y zarinas, incluyendo una construcción de madera situada cerca de la pared sur de la Catedral que fue creada para Iván el Terrible (Zar de Rusia en el siglo XVI).


En la Catedral del Arcángel se encuentran sus restos, aunque no se puede ver la lápida. En el siglo XXIII había en este lugar una iglesia de madera con el nombre de Arhangela Mihaila. En 1333, se construyó una nueva iglesia hecha de piedra blanca, pasando a ser la más grande en el Kremlin. A principios del siglo XXVI, la iglesia estaba en ruinas y, bajo la dirección del arquitecto italiano Aleviz, entre los años 1505 y 1508 se construyó una nueva iglesia en el mismo sitio.

Antes de ser la Catedral del Arcángel, la misma sirvió como lugar de enterramiento ancestral de la Iglesia Rusa. Principalmente, en ese mismo territorio fue sepultado Ivan Kalita, y fue puesto en el templo. En la pantalla del altar, por la pared sur, se encuentran los restos de Vasili III, de su abuelo, del padre y de su nieto Zarevich Dimitri.

En los años 60 del siglo XXVI, Ivan IV construyó una nueva capilla para las tumbas reales. Hubo un total de 54 entierros en el templo. La mayor parte de las tumbas se ubican bajo las tablas del suelo; y a partir del siglo XXVII se construyeron lápidas sobre ellos con un ornamento.



La catedral tiene un estilo tradicional propio de Rusia, está hecha de ladrillos con detalles blancos de piedra. Pero en su arquitectura se pueden detallar elementos y estilos veneciano. En la mitad del siglo XXVI, en el lado este, fue construido en forma de cúpula la Iglesia de la intercesión de la Virgen. Más tarde, la capilla fue construida en honor al hallazgo de la cabeza de Ioanna Predtechi.

Hora de comer. El lugar elegido era Fahrenheit (”Фаренгейт”, Тверской Бульвар, 26). Agradable. Para degustar una merecida comida y entablar una tertulia con amigos comunes de amigos. El mundo es un pañuelo…




El atasco en el Boulevard Tverskoy era descomunal cuando salimos del restaurante. Todavía quedaba salir de Moscú para visitar uno de los siete rascacielos de Stalin, el edificio principal de la Universidad Estatal de Moscú en Vorobyovy Gory (1949-1953).

Con sus 240 metros, fue el edificio más alto de Moscú en su día. Sus arquitectos fueron Rudnev, Chersnyshev, Abrosimov, Khryakov y Nasonov. Es el centro de un enorme complejo de la Universidad que originalmente contaba con 27 edificios.

El principal de ellos alberga las facultades de Mecánica-Matemáticas, Geología y Geografía, las zonas de la administración, una biblioteca científica, el museo y un salón de actos. En las alas laterales se construyeron residencias para estudiantes de la facultad. Todo se concibió como una casa con infraestructura comunitaria cerrada, con su propio cine y servicio de correos, entre otros.


Muy cerca se encuentra el mirador de las Colinas de los gorriones, uno de los lugares más recurridos de Moscú. Aquí vienen los novios a brindar con champán, es el punto de partida de los bikers, se acercan allí los estudiantes de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú, alojados al lado del rascacielos estaliniano, y algunos hacen caballitos con sus motocicletas de gran cilindrada, para estupor de los presentes.

Desde este punto se abre una vista solemne de Moscú: se ven los famosos cinturones de Moscú, las torres del centro de negocios Moscú-city y los rascacielos estalinianos, que marcan las cimas del cardiograma de la ciudad.


Una estupenda vista de la ciudad para poner punto final a una completísima jornada, que todavía no había acabado…



Porque, al llegar al hotel, decidimos que era el momento de dar otro de nuestros habituales paseos. Que Moscú es una ciudad muy grande. Manos a la obra. Casi cinco kilómetros y medio, en algo más de hora y media, que nos hicieron verla de una manera diferente.
Disfrutando de sus calles peatonales, sus lugares emblemáticos (el edificio de la KGB), de nuevo la Plaza Roja y la Catedral de San Basilio (distinta según la veas de noche, de día o de tarde), el interior de las galerías GUM,…









Al salir de la Plaza Roja encontramos el denominado kilómetro cero de Rusia, representado por una placa de bronce que marca el inicio de todas las carreteras de Rusia. En esta placa vimos muchos moscovitas y turistas tirando una moneda de espaldas para pedir un deseo, que se cumplirá si la moneda cae dentro del centro de la placa, y no íbamos a ser menos.

Una estatua ecuestre del mariscal Zhúkov, uno de los comandantes más destacados de la Segunda Guerra Mundial (que falleció en 1974) se encuentra frente a la fachada posterior del Museo Estatal de Historia, en la plaza del Manège.




Decidimos cenar de vuelta al hotel. Más bien, tomar una cerveza, porque la comida había sido copiosa. Nos decantamos por Coffeemania (“Кофемания”, Bol’shaya Nikitskaya Ulitsa, 13/6), un acogedor e informal local, con un ambiente muy agradable. Las cervezas fueron acompañadas por un estupendo “fish and chips” que pusieron fin a un completo día.
















