Hace ya tres años que retomamos la buena costumbre de publicar los resultados de la temporada, aunque fuera una vez al año, a la finalización de la misma. Como buen aficionado a las estadísticas son muchos los datos que guardaba de mis doce participaciones completas en el juego. Esos datos han pasado ya a la historia tras las modificaciones experimentadas en el juego esta temporada.
Viernes de cambios, sábados de cambios, domingos de cambios… Es lo que tuvieron las modificaciones introducidas en el juego en la pasada temporada, en la que nunca llegaba la hora del cierre definitivo.
Mucho más drásticos han sido los de esta que acaba de finalizar. Plantillas de diez jugadores, cinco cambios semanales, sin posibilidad de sustituir suplementariamente aquellos jugadores que no disputaran la jornada por cualquier circunstancia sobrevenida en forma de aplazamientos de partidos. Y la más cacareada durante tantos y tantos años: la famosa limitación de equipos.
Sin olvidar que jugar implicaba hacerlo mediante una aplicación para dispositivo portátil y no a través de la web, el método clásico y, por qué no decirlo, el más cómodo. Y sin olvidar que las clasificaciones se han visto reducidas a la general por puntos y a la de bróker. Adiós específicas.
¿Mi valoración? Incluso con menos equipos he estado menos pendiente del juego. Si eso era lo que se pretendía, mis felicitaciones a los organizadores. Cuidado. Todos mis equipos han disputado cada jornada con las máximas aspiraciones, pero la sensación no es la misma de años pasados. Para ser honestos, digamos que a los equipos de jomolni añadimos los de la «marca blanca» cobarri (mis disculpas, May), con los que conseguimos algún que otro logro…
Pero entremos en harina.
Los «Mejores resultados» muestran una puntuación máxima de 244,0 puntos; un 25º puesto como mejor posición en una jornada (en la jornada 37) y un puesto 416º como mejor posición en la clasificación general.
El puesto final alcanzado es el 969º con el equipo Léntulo y sus 4.802,6 puntos, que no es suficiente para acabar entre los treinta primeros de la clasificación provincial. Ese privilegio se lo dejamos a cobarri, que con su equipo Washington y sus 4.915,6 puntos finaliza en el noveno puesto de esta clasificación (278º de la clasificación general).

Imposible, o muy difícil, conocer el puesto ocupado en la clasificación local, puesto que ese dato también se ha perdido. Ahora somos todos de la comunidad. También inútil comparar los datos con los acumulados en las doce ediciones anteriores disputadas.
La clasificación de bróker tan solo ha sido disputada realmente por un equipo de cobarri. Finaliza en el puesto 48º de la clasificación absoluta y el primero de la comunidad.

Para muchos, uno de los mayores alicientes del Superrmanager ERAN las ligas privadas. Tanto que muchos afirmaban que seguían jugando por ellas. Algo muy complicado en esta temperada.
En esta temporada he vuelto a participar en once, al igual que en pasados años. Algunas, oficiales de equipos ACB; muchas otras, publicitadas en Twitter por seguidores del juego.
Para terminar la referencia a la temporada que termina, haré mención a tres de ellas.
La primera, desaparecida. Una privada peculiar, dedicada al equipo de nuestra tierra, el que nos proporciona más éxitos y sinsabores, el CB Murcia. Con una normativa particular, pues exigía la presencia de cinco de sus jugadores jornada a jornada, hiciera frío o calor, disputaran o no partido semanal. No sé si seremos capaz de reflotarla. Lo intentaremos. Y para ello, espero que Joaquín, los Alonsos, Juan y José Antonio…
La segunda de la que haré mención es la Liga privada “West coast”. Surgió en nuestro viaje por la Costa Oeste allá por diciembre de 2017. Los cinco viajeros masculinos (Jose, Arturo, Alberto, Moisés y yo) decidieron entonces que en esta temporada se batirían en duelo en este singular juego. Y así fue…
La victoria de jomolni este año ha sido holgada, y no ha estado en peligro pasadas las primeras jornadas.

No me queda más que felicitar a todos los participantes, especialmente a Alberto, por su gran temporada. Esperemos que esta apasionante privada tenga su continuidad la próxima temporada.
La última de la que haré mención es la Superliga NEEE, de la que se ha disputado su decimotercera edición.

Es la quinta vez que participo en ella. Descubierta a través de Twitter, el seguimiento que lleva su administrador a través de esta red social y del blog creado a tal fin es, sencillamente, espectacular. Los datos estadísticos son increíbles. Y eso es algo que llamó poderosamente mi atención hace ya un par de años. Desgraciadamente, en esta ocasión se optó porque los resultados de esta atípica temporada no computaran para las distintas clasificaciones.
Si el pasado año en ningún momento mis tres equipos se acercaron a las posiciones de cabeza, en esta ocasión los dos equipos en liza han finalizado en cuarta y sexta posición.



















