León, Asturias, Salamanca 2021 (13)

Tal vez el diluvio de la tarde pasada, o el hecho de no haber podido ver nada de Salamanca a nuestra llegada a la ciudad, o los muchos kilómetros que llevábamos ya encima, o la suma de todo ello, nos hizo desistir de acercarnos al Pozo de los Humos, una bellísima cascada situada en el Parque Natural de las Arribes del Duero, haciendo frontera entre España y Portugal. Es de esos lugares que quedan pendientes para una próxima visita a tierras castellano-leonesas.

Amaneció un día radiante, perfecto para disfrutar de una de las ciudades más bellas de España para perderse por un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el que se encuentra la Universidad más antigua del país, sus dos Catedrales, o su bella Plaza Mayor.

La excelente ubicación del hotel propició que en un par de minutos nos encontráramos frente a la Casa de las Conchas, un palacio de estilo gótico tardío con elementos platerescos y mudéjares que se empezó a construir en 1493 finalizándose en 1517.

Está decorada con más de 300 conchas que siguen la tradición mudéjar de decoración en rombo, aunque también hay muchos escudos y blasones. Sobre la puerta dintelada destaca el de los Maldonado, cuatro grandes ventanas góticas diferentes y la torre que también fue desmochada.

Accedimos al patio interior, una fusión de estilos góticos, mudéjares y renacentistas. Declarada Monumento Nacional en 1929, desde 1993 alberga una Biblioteca Pública.

Justo enfrente se halla La Clerecía, nombre que recibe el Real Colegio del Espíritu Santo, construido entre 1617 y 1779 en estilo barroco. Tiene tres cuerpos formados por el colegio, la residencia y la iglesia, dividida a su vez en tres cuerpos y tres puertas. Y su gran cúpula, de 50 metros de alto.

La Universidad Pontificia de Salamanca, ocupa el antiguo colegio desde 1940, aunque desde el año 2012 está abierto al turismo.

De camino a la catedral pasamos por el edificio histórico principal de la Universidad de Salamanca, la más antigua de España, fundada por Alfonso IX en 1218.

Se empezó a construir en 1415 y su fachada plateresca, es una de las más admiradas de la ciudad, ya que entre su abundante y preciosa decoración muchos se entretienen en buscar la famosa rana ya que, según la leyenda, el estudiante que estudie en Salamanca y encuentre la rana en la fachada de la Universidad, aprobará los exámenes. No sabemos cuál será el premio para los turistas y estudiantes de otras latitudes.

La fachada cuenta con tres cuerpos. En el primero destaca la imagen de los Reyes Católicos. En el segundo, el águila bicéfala del emperador Carlos V, la representación de todos los reinos que existían en la España de la época y el águila de San Juan. En el tercero está el papa, con los dioses Venus y Hércules.

En el patio de las escuelas podemos ver la estatua de Fray Luis de León, profesor de la Universidad. Y el edificio del Rectorado, antiguo Hospital del Estudio, cuya fachada está adornada por una bella crestería renacentista.

Llegamos a la catedral algo pronto, lo que nos permitió contemplar algunos edificios antes de su visita. El primero, el Palacio de Anaya, junto al jardín delantero de la fachada de la catedral, de estilo neoclásico y sede de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca. Fue el primero de todos los colegios mayores españoles, fue fundado en 1401 por Diego de Anaya y Maldonado. El edificio actual se comenzó a edificar en 1760, tras los daños del terremoto de Lisboa, en cuya fachada principal podemos ver una gran escalinata entre columnas jónicas, y un frontón triangular en lo alto coronado por el escudo de los Anaya.

El Palacio de la Salina fue reconstruido en 1549 por Don Rodrigo de Mesía y doña Mayor de Fonseca. Llama la atención de este edificio gótico su fachada, de inspiración italiana, y su patio interior. Se llama así porque fue depósito de la sal, y en la actualidad es sede de la Diputación Provincial.

Nos dirigíamos ahora a visitar las dos catedrales. La primera se construyó allá por el siglo XII. En el siglo XVI se comenzó a construir una más grande a su lado, y aunque la intención inicial era la de derribar la primera al finalizar esta, no lo hicieron.

Comienza la visita por la Catedral Nueva, advocada a la Asunción de la Virgen, y que se comenzó a construir en 1513 aunque las obras se alargaron hasta 1733. Por ella pasaron grandes arquitectos como Juan y Rodrigo Gil de Hontañón, Juan de Álava, Juan Setién Güemes, Pantaleón Pontón o los hermanos Churriguera, entre otros.

El estilo inicial fue el tardogótico, y a pesar de la extensión de las obras, se guarda esta unidad estilística asignada por el Cabildo.

Por la parte exterior podemos ver impresionantes fachadas con detalles decorativos muy trabajados y únicos, como por ejemplo los de las tres puertas de la fachada principal, un interesante conjunto iconográfico con los relieves de las escenas del Nacimiento, la Epifanía y, sobre el gran arco conopial central, un Calvario.

Bordeando por la Plaza de Anaya, veremos la impresionante fachada lateral en la que destaca la Portada de Ramos, en el que se representa el grupo escultórico de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

En esta fachada hay figuras esculpidas que no corresponden con la época ya que podemos ver, un mono comiendo helado o el famoso astronauta (licencias del autor en una restauración de 1992 para justificar el momento histórico de su incorporación).

El interior es de planta rectangular y está compuesto de tres naves y capillas entre los contrafuertes. Un maravilloso cimborrio de cuerpo ochavado sobre pechinas con relieves de los misterios marianos se encuentra en el crucero. Y el resto se encuentra cubierto por bóvedas de crucería con terceletes formando bellas estrellas con claves.

La capilla mayor no tiene retablo. Cuenta con un baldaquino arquitectónico de los hermanos Churriguera y bajo él, un gran manto de terciopelo, la imagen de la Asunción de 1624, con un bello sagrario, y las urnas de plata donde se conservan restos de San Juan de Sahagún, patrono de Salamanca y Santo Tomás de Villanueva.

El coro de los canónigos, situado en el medio de la nave principal, es un conjunto barroco de los hermanos Churriguera, finalizad en 1733. En el trascoro se encuentra la imagen de Santa María de los Perdones de mediados del XVI, y a sus lados Santa Ana y San Juan Bautista, ambas de Juan de Juni.

El templo cuenta con las sacristías en las que se guarda el Museo Catedralicio, 18 capillas y dos altares.

La Catedral Vieja de Salamanca está dedicada a Santa María de la Sede, y se comenzó a construir en el año 1140. Su estilo predominante es el románico con transición al gótico. En sus orígenes era más bien una fortaleza almenada con torres que cumplían la función de vigilancia.

En el brazo norte del crucero se encontraba la entrada primitiva, que se cegó en 1957. En la actualidad se entra por la última capilla de la Epístola de la Catedral Nueva. Unos pocos escalones salvan la diferencia de terreno y nos conducen a los pies de la nave del Evangelio.

La estructura de la Catedral Vieja de Salamanca está dividida en tres naves con crucero por una cúpula semiesférica de influencia oriental, llamada Torre del Gallo, y tres ábsides semicirculares cubiertos con bóvedas nervadas sencillas.

En la Capilla Mayor hay un retablo con algunos episodios de la Historia de la Salvación con el Juicio Final en lo alto, es de los hermanos Delli y está formado por un total de cincuenta y tres tablas, que se leen de abajo a arriba y de izquierda a derecha.

En el centro, una imagen de la Patrona de Salamanca: la Virgen de la Vega. Es del siglo XII y está cubierta con bronce sobredorado con incrustaciones de esmaltes y piedras preciosas, tiene influencia de la Escuela de Limoges.

El crucero de la Epístola, iluminado con un rosetón en el que se encuentra la puerta que nos conduce al claustro, nervios en zigzag enmarcan un conjunto en el que podemos ver sepulcros del siglo XIII, como el del obispo de Salamanca don Pedro Dominicano, el del arcediano de Ledesma don Diego García López, (este es del siglo XIV), doña Elena de Castro, don Aparicio Guillén y el del deán de Ávila don Alonso Vidal.

Hay que destacar los frescos con iconografía progótica sobre la Resurrección y del Juicio Final, o la que vemos sobre el sepulcro de doña Elena de Castro con el Cristo rodeado del Tetramorfos, datada a finales del siglo XIII.

El claustro, rodeado de capillas y dos salas capitulares, fue construido a finales del siglo XII, pero por desgracia el terremoto de Lisboa de 1755, hizo que tuviese que ser reconstruido, aprovecharon para aumentar una planta en 1785.

Un total de siete capillas rodean el claustro. En la de Santa Bárbara hay un retablo del siglo XVI dedicado a la vida y martirio de la santa. Los estudiantes pasaban la noche en esta capilla preparando los exámenes de grado o de doctorado de la Universidad y los profesores les evaluaban allí mismo a la mañana siguiente. De ahí nació la frase “estar en capilla». Los que aprobaban salían por la puerta principal de la Catedral, si suspendían, salían por la puerta de los carros.

Y para terminar nos dirigimos a la Capilla de San Bartolomé o de Anaya, en la que se encuentra el sepulcro del Arzobispo Anaya. Podemos ver tallado en alabastro, su cuerpo yacente sobre una cama elevada por leones y rodeado por una bella reja del XVI.

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