Priego de Córdoba 2021 (1). Ruta del Gollizno

No ha sido fácil salir un par de días coincidiendo con el puente de diciembre. A las circunstancias habituales, ya de por sí dignas de ser tenidas en cuenta, se han unido otras en forma de vehículo y demás. Puestos en ruta hacia la localidad cordobesa de Priego de Córdoba, Moclín era el primer destino para disfrutar ya de la habitual ruta senderista.

La ruta del Gollizno es un paseo circular por la historia de la población de Moclín, desde sus cuevas con pinturas rupestres hasta su castillo y murallas.

Tras dejar el coche y tomar un café partimos desde la calle Real, descendiendo por la calle Esperanza hasta el final del pueblo. Una empinada vereda, a través de la sierra y pinares, nos llevaría hasta la localidad de Olivares. 

A lo largo de unos tres kilómetros nos encontraremos, para empezar, unas maravilosas vistas de Sierra Nevada, que en esta época del año hace honor a su nombre.

También la ermita de las Angustias, junto a varias y amplias zonas recreativas donde descansar.

Tras este primer tramo de continua bajada, y tras pasar por debajo de una casa con una construcción muy particular, comenzamos el sendero del Gollizno que nos va a llevar hasta el cauce del río Velillos.

Nos encontramos varios paneles informativos que nos cuentan las particularidades de la flora y fauna de este singular paraje. En cuanto a la flora, debido a la climatología de la zona, nos vamos a encontrar una gran variedad de ecosistemas, entre los que destaca el Bosque Mediterráneo. Abundan los olivos, almendros y encinas. En lo márgenes del río podemos ver álamos, chopos sauces, fresnos, y en las zonas más escarpadas abundan los dientes de gato, hiedras y culantrillo de pozo.

Pronto llegamos hasta un puente que tendremos que cruzar para seguir nuestro camino por el cauce contrario del río Velillos.

Comienza la ascensión. En un momento dado nos encontramos con una bifurcación en la que tomamos el sendero de la izquierda, dejando a nuestra derecha una curiosa formación calcárea.

El camino se estrecha y a nuestra izquierda, en lo alto, aparece el castillo de Moclín, junto al y las vistas van mejorando por momentos.

Los Tajos de la Hoz, esta garganta natural excavada por el constante fluir de las aguas, y la exuberante vegetación ribereña crean una agradable sensación, mientras proseguimos nuestra ruta, aguas arriba, bajo la atenta vigilancia de los torreones de la fortaleza nazarí.

Llegamos hasta la Fuente de la Buena Ventura, que recibe su nombre por la historia que escribió Pedro Antonio de Alarcón sobre el malhechor bandolero Parrón, al que un gitano le leyó la buenaventura en este lugar.

Tras unos minutos llegamos a la antigua presa de la Luz (1930). Aquí se encuentra el puente colgante que nos permitirá cruzar el río y continuar nuestro camino por las zigzagueantes pasarelas de madera. No es el Caminito del Rey, pero el tramo de pasarelas bien merece la pena lo andado hasta el momento.

Tras el tramo de pasarelas llegamos a una espectacular alameda, sombría en esta época del año, pero de una extraordinaria belleza.

De pronto, el sendero se hace más duro, y comienza una empinada subida a lo largo de la cual merece la pena detenerse de vez en cuando para disfrutar del paisaje desde las alturas.

El camino es cada vez más salvaje y la pendiente se suaviza un poco hasta llegar a la Fuente Corcuela. Esta fuente es de lo más original y se encuentra en una zona de descanso donde hay mesas de madera y alguna que otra de piedra, donde podemos descansar y retomar fuerzas. Aquí aprovechamos para hacer el almuerzo en un entorno con mucho encanto.

Tras dejar a la derecha un cruce que conduce a la Fuente de Malalmuerzo comenzamos una subida de 1,2 kilómetros de aupa. Para senderistas en buena forma física. Si no, prepárate a hacer unas cuantas paradas mientras atraviesas un enorme pinar, te adentras en el tajo de las Palomas, con unas vistas impresionantes divisando de nuevo los picos nevados de Sierra Nevada; para llegar finalmente hasta el castillo de Moclín.

Moclín acoge la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, santuario del venerado lienzo del Cristo del Paño.

Un agradable paseo, un espectacular tramo de pasarelas y una bella localidad con un increíble legado histórico, en el que destaca la herencia hispanomusulmana, donde el papel del sistema de atalayas, murallas y fortalezas fue fundamental en la defensa del Reino de Granada.

Esta entrada fue publicada en 2021, Priego de Córdoba, Senderismo, Viajes. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.