Ya son habituales las reseñas de nuestro paso por los Restaurantes con estrella Michelin, pero falta el que inició esta saludable costumbre. Tal vez por entonces no pensábamos que se convertiría en eso, en una saludable costumbre.
Estamos hablando de septiembre de 2017. Un año complicado, como todos. Este mismo 2022 es, ahora mismo, un año muy complicado. Pero no solemos reseñar las complicaciones. Esas quedan para el día a día. Contamos lo contrario a las complicaciones, y a veces la apariencia que se transmite es muy diferente, diametralmente distinta, a la realidad.
Estábamos (casi) recién aterrizados de New York. Un viaje que estuvo en el alero hasta el mismo día de la salida. Todavía no sabíamos, ni nos imaginábamos, que estábamos a punto de embarcarnos en un maravilloso viaje a la Costa Oeste (Los Angeles, Las Vegas, San Francisco). Pero era el momento de celebrar un cumpleaños. O, al menos, esa era la excusa para visitar la vecina localidad de Elche.

Por ser la primera vez, cena en vez de comida. Había que ajustarse a las posibilidades de horario. Visitar La Finca, en Elche, era una esperada experiencia, que resultó siendo un lugar mágico, un entorno inigualable, y una cocina y puesta en escena realmente espectacular.
Sin duda alguna, se respira la vitalidad, la alegría y la fuerza de la chef en cada lugar de esta casa y en cada plato se puede ver su alma, su personalidad y el buen trabajo de todo un equipo que funciona como una máquina perfectamente engrasada.
El restaurante estrenaba un menú basado en los cuatro ELEMENTOS. Un menú en el que cada plato es un homenaje a la Tierra, el Fuego, el Agua o el Aire; donde el sabor, el producto local y la imaginación son la base de esta nueva experiencia.
Para comenzar tomamos una copa de cava (no podía faltar) y una cerveza natural artesana elaborada por GALANA en exclusiva para Susi Díaz elaborada a base de una especial selección de maltas: viena, pale ale, gold, blonde y abbey, escogiendo los lúpulos hallertau perle flor.
El menú lo abrían cuatro aperitivos dispuestos en una torre de cajitas de madera. En cada una de las puertas de las cajitas el nombre de un elemento. Detrás de cada puerta una deliciosa sorpresa. Cuatro bocados a modo de obertura que eran el preludio de una sinfonía gastronómica.
TIERRA- Falsa trufa.

AGUA- Margarita de pomelo.

AIRE- Etereo de queso.

FUEGO- Berenjena carbonizada.

Para maridar con el menú elegimos un Santa Rosa, un vino tinto de la D.O. Alicante elaborado por la bodega Enrique Mendoza, coupage de cabernet sauvignon, syrah, merlot y monastrell.
Tras las entradas pudimos degustar tres platos de cada uno de los elementos: TIERRA, AGUA, AIRE y FUEGO.
TIERRA
Nuestro Tomate (Fotografía cedida por Restaurante La Finca). Tartar acompañado de helado de tomate. Sabor intenso.
Parmentier de Patata Morada. Destacar el sabor sutil de la trufa y del aceite. El crujiente que corona el plato es un jardín en la boca.
Crema de Guisantes. Intenso sabor a guisante, con un retrogusto picante que queda de fondo en boca. Importante tomar cada bocado en conjunto.
AGUA
Cigalas al Vapor de Tosaka Verde. Bocado de mar respetando el sabor del producto. Interesante la combinación con las algas y las perlas rojas cítricas que explotaban en boca.
Falsa Espardeña con Lechuga Brasa. Los crujientes son geniales y aportan el toque crunch al plato marino.
Merluza con Pilpil de Gambas. La merluza estaba de escándalo, meloso pilpil de gambas y un sabor delicado y delicioso. Los piñones aportan el crujiente y las flores son notas de color que de nuevo nos transmiten personalidad y dan toques de sabor floral al plato.
AIRE
Nube de queso con trufa. Delicado helado cremoso de queso acompañado de un crujiente y el sabor inconfundible de la trufa.
Arroz con Pichón. Un plato lleno de sabor. El crujiente de aceituna negra destaca y aporta personalidad al plato.
Magret de Pato. Un plato redondo, carpaccio de magret de pato combinado con foie y confitura de naranja amarga, equilibrio perfecto entre lo graso y lo cítrico.
FUEGO
Leche Frita. Flambeada en el momento, suave la esencia de naranja y riquísima la galleta de mantequilla.
¨Macaroon¨ Picante. Un macaroon diferente, con un toque picantito.
Savarín. Crema deliciosa, presente el azafrán y esponjoso bizcocho de chocolate.
Nos encantaron las sales que nos pusieron para probar junto con el aceite de oliva virgen extra, también elaborado en exclusiva para La Finca.
Una cocina con mucha personalidad, muy verdadera, destacando el respeto al producto. El producto es el rey que destaca más si cabe aportando o acompañándolo de elementos crujientes, flores y cítricos en sus platos.
Y una estupenda manera de celebrar un cumpleaños, no cabe duda.




































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