Desde las fiestas de primavera de 2022 y el relatado viaje a Jordania no habíamos vuelto a pasar unos días fuera de casa. El puente de diciembre permitía una breve escapada a algún lugar cercano y la ciudad de Málaga fue la elegida, no solo por nosotros, sino por miles de visitantes causantes de que Málaga fue un auténtico hervidero en estas señaladas fechas. Sí, ha pasado ya tiempo, pero es que, en su momento, alguien consideró que tenía el mérito justo escribir estas entradas, y quedó en el olvido. Más vale tarde que nunca…
El cinco de diciembre era laborable a todos los efectos. Esta circunstancia obligó a iniciar la marcha después de comer y llegar a Málaga después de la ocho de la tarde.
La imposibilidad de dejar el coche en el parking señalado era el presagio de lo que nos esperaba. Tras dejarlo en el puerto y hacer el ckeck in en el hotel, muy céntrico, comenzamos a patear el centro de la ciudad, amenazados por la lluvia.
Anunciaban espectáculo lumínico-musical en la concurridísima Calle Larios y en la catedral. Dado que se acercaba la hora de la cena nos encaminamos a la Bodega Bar El Pimpi, en la que no habíamos podido reservar mesa. El famoso lugar no había sido visitado en nuestra primera parada en Málaga, coincidiendo con nuestra estancia en Antequera. Tras la espera de rigor conseguimos una mesa y repusimos fuerzas.
De vuelta al hotel llegamos a tiempo de contemplar el espectáculo navideño en la fachada de la catedral, que daba por finalizada esta primera jornada de viaje.


El hotel no contemplaba la posibilidad de incluir el desayuno. Por ello, preparados para iniciar nuestro paseo por Málaga en este día de la festividad de la Constitución, buscamos una churrería para desayunar.
Ya desayunados nos dirigimos a la Alcazaba de Málaga, una fortaleza de gran relevancia histórica que se erige como un punto de interés turístico que combina historia y belleza. Esta ciudadela musulmana se encuentra estratégicamente ubicada al pie del monte Gibralfaro, contiguo al Castillo defensivo árabe, conectados por el resguardado pasillo de murallas conocido como La Coracha.
Situada en proximidad al Teatro Romano y frente al edificio de la Aduana, la Alcazaba representa una fusión de las culturas romana, árabe y renacentista en un espacio compacto, haciendo de este sitio un enclave excepcional.
La Alcazaba fue construida entre 1057 y 1063 por orden del rey taifa bereber de Granada, Badis. A lo largo de su historia, la Alcazaba fue testigo del dominio de diversas dinastías, desde los Almorávides hasta los Almohades, hasta su incorporación al reino Nazarita en 1279 bajo Muhammad II Ben al-Ahmar.
Su arquitectura nazarí fusiona defensa y estética a través de patios rectangulares, jardines y estanques, exhibiendo la maestría de los alarifes árabes en la manipulación de luces y sombras en sus espacios interiores.
Este emblema militar musulmán, preservado como una de las obras más significativas en España, integra elementos defensivos como matacanes, torres albarranas con saeteras y murallas almenadas, aprovechando su ubicación estratégica para dominar visualmente la ciudad y la bahía desde sus balcones.
A lo largo de los siglos, experimentó múltiples reconstrucciones, algunas hasta en el siglo XX, y en la actualidad se puede visitar, exhibiendo importantes muestras arqueológicas. Durante las excavaciones iniciales para su restauración, se hallaron restos de muros romanos revestidos de estuco rojizo y pequeñas albercas excavadas en pizarra, utilizadas para la preparación del garum, una pasta de pescado elaborada por los romanos. También se descubrió una mazmorra donde se encerraba a las cautivas cristianas que trabajaban durante el día.
Abandonamos la alcazaba por las inmediaciones del Teatro Romano, uno de los símbolos vivos de la Hispania Romana en la ciudad. Descubierto en el año 1951, estuvo durante muchos años semioculto por el edificio de la llamada Casa de la Cultura, construida entre 1940-42 y retocada en los sesenta, durante en cuyas obras se descubrieron los primeros indicios del Teatro, que fue definitivamente demolido para poder valorar debidamente este teatro dentro de los planes de los programas culturales de 1992.
En las excavaciones se pusieron a la vista el proescenium, es decir el escenario, restos de la Orchestra, el lugar reservado a los senadores y la cávea, el graderío de 31 metros de radio por 16 de alto con trece gradas y las entradas a las gradas, el llamado vomitorium.
Construido en tiempos de Augusto, en el siglo I después de Cristo, mantuvo su uso hasta el siglo III. Numerosos materiales como los sillares, columnas y piedras talladas fueron utilizados para la construcción de la alcazaba.
Sin saberlo, coincidimos con la Gran Feria Sabor a Málaga 2023, que se lleva a cabo en el Paseo del Parque de la capital malagueña. Este lugar emblemático realza la belleza y el ambiente de la feria, creando un entorno perfecto para disfrutar de todos los tesoros culinarios que Málaga tiene para ofrecer.
Con las mejores vistas de Málaga, de Muelle Uno dicen que es un pedacito del cielo en la tierra. Situado en el Puerto de Málaga, Muelle Uno es un nuevo concepto de zona comercial. Abierto a la ciudad, frente al mar, es una calle comercial viva que ofrece una experiencia única de compras, ocio y restauración. Un espacio abierto que cuenta con una amplia oferta de moda y restauración de carácter singular y diferente, pensada para sorprender en cada visita.
Tras la comida y las compras de rigor volvimos a patear el centro de la ciudad, llegando hasta el Teatro Cervantes, que anunciaba actuación para el día siguiente. No era mal plan. La cena, en Casa Lola, muy recomendable…




































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