Por suerte, Murcia ha sido finalmente una de las paradas de este viaje por los temas más escuchados del ya exitoso repertorio de Ismael Serrano, esta vez con un toque sinfónico. Y digo finalmente porque, inicialmente, ocho fueron los conciertos confirmados: Madrid, Oviedo, Sevilla, Buenos Aires y Córdoba (Argentina), Barcelona, A Coruña y Granada.
Pero cuando alguien persigue una ilusión como asistir en directo a la interpretación con, presumiblemente, la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, de estos himnos ahora sinfónicamente arreglados, «los sueños se cumplen» es una de las frases más recurridas, aunque también puede ser dolorosa, porque a veces las ganas no bastan para cumplir ciertos objetivos.
Por suerte, hay anhelos que, por muy imposibles que parezcan, se terminan haciendo realidad. Primero, el anuncio de una nueva fecha en Murcia. Segundo, tener la ocurrencia de pedirlo como «regalo de cumpleaños«, porque que el día elegido, el 15 de noviembre de 2025, fuera un sábado no encajaba, precisamente, con nuestro modo de vida.
Cuentan que Ismael vivía fantaseando con añadir a sus composiciones el toque mágico que solo una orquesta sinfónica puede ofrecer. Este fue el punto de partida de Ismael Serrano. Sinfónico, algo que, en sus propias palabras «se había vislumbrado en algún concierto puntual, pero no en un disco como este y, menos aún, en una gira como la de este 2025«. Y el Auditorio Víctor Villegas fue anoche uno de los destinos de este viaje musical por los temas más representativos de una trayectoria que abarca, ni más ni menos, que treinta años.
«Decía Machado que si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo es despertar«, así arrancaba Ismael su discurso, tras cantar el tema con el que comenzó el concierto, «Sucede que a veces«.
«Los sueños se cumplen, sí, a veces. Al final, todo depende de dónde hayas nacido, en qué clase social, si has recibido herencia o no… Creer no es suficiente, pero sí necesario. Quiero darle las gracias a toda esa gente que ha creído en mí, y a los que me han acompañado en estos 30 años. Vamos a darlo todo, ya lo decía Bill Murray: hagas lo que hagas, da siempre el cien por cien, a menos que estés donando sangre«.
Muchos pensarán que el espectáculo de anoche no se caracterizó por la efusividad de otros conciertos del cantautor, precisamente, porque el brillante sonido de la orquesta hace que parezca que el público no tararea sus canciones, pero no fue así. Además, los aplausos y alguna que otra aclamación retumbaron fuertemente por las paredes del Auditorio Víctor Villegas tras cada tema. Sin duda, lo que protagonizó el concierto fue la emotividad.
Cuando pareció que la pena había tocado fondo, Ismael sugirió que «creo que aún podemos ahondar en la tristeza. Creo que es la canción más triste de mi repertorio, de las canciones escritas en castellano, en el mundo. Es la eterna nominada, pero que nunca gana, así que permítanme que me otorgue este premio«. Así fue como presentó «Recuerdo«.
A lo largo de su actuación Ismael compagina sensibilidad y humor a partes iguales, y además de deleitar con su timbre, nos sorprende con sus ocurrencias entre canción y canción: «Yo hablo mucho. Cuando tienes 20 años, hay muchas cosas que se quedan fuera de una canción y lo que quieres es contextualizar. Cuando tienes 30 o 40, comentas cómo ha evolucionado cada tema, explicas los matices, porque tu forma de ver la vida ha cambiado. Cuando tienes 50 o 60, hablas para darte un respiro«, admitió, dando paso al siguiente tema: Solo me callo cuando aparece ella y me dice «cállate y baila«.
Además de las mencionadas, el setlist estuvo compuesto por clásicos de su discografía, como «La llamada«, «Absoluto«, «Nieve«, «Si se callase el ruido«, «Vine del Norte«, «Vértigo» o «Ana«, entre otros. Parece que, cuando a sus composiciones se le añade el toque sinfónico de una orquesta y un juego de luces que sigue el ritmo de la música, se obtiene como resultado un recital cuya magia recuerda a eso que dicen que transmiten las canciones de Disney.
Algunas piezas con las que nos deleitamos anoche en directo llevaban décadas formando parte de la industria musical, y con las canciones ocurre lo mismo que con las personas: son las mismas, pero, con el tiempo, van cobrando un significado diferente. En esta misma línea, Ismael bromeaba con la idea de que «hay veces que decimos que los primeros temas de un artista eran los mejores, pero, ¿y si lo que echamos de menos no son esas canciones en sí, sino las personas que éramos cuando las escuchábamos? Aunque a veces es cierto que hay artistas cuyas primeras canciones eran las mejores«.
Aunque en ocasiones parezca mentira, las personas evolucionan. Anoche fuimos testigos del crecimiento musical de un artista que lleva más de tres décadas en la música a pesar de que sus «temas no suenan en la radio«, aunque sí lo hacen en mi despacho, en mi coche o en mis caminatas diarias hasta la contrapará, que diría un murciano.
Fue un concierto tranquilo, pero cargado de emociones. Ismael fingió un adiós y pensamos que con la última canción del disco, «Papá cuéntame otra vez«, finalizaba el concierto Puestos en pie despedimos a los artistas que ocupaban el escenario. A Ismael y a nuestra maravillosa Orquesta Sinfónica, a la que acostumbramos oir en otros registros pero que, personalmente, creo que disfrutaron, y mucho, la oportunidad de interpretar estos temas, ya de siempre.
Lo que no sabíamos es que nuestro querido Ismael tenía tres temas guardados como un as en la manga. La velada terminó por todo lo alto. Con «La canción de nuestras vidas» y palmas en cada estribillo de la misma, Ismael puso el broche de oro al viaje musical. Murcia lo hizo con una gran ovación en honor al artista, que, a través de su delicadeza, había logrado penetrar en cada uno de los corazones presentes en la sala.
Hemos tenido la suerte de asistir ya en muchas ocasiones a un concierto de Ismael Serrano. Anoche vivimos, con diferencia, el mejor. El que más hemos disfrutado. Los arreglos ejecutados por Jacob Sureda para las hermosas canciones de Ismael fueron interpretados a las mil maravillas por nuestra fenomenal Orquesta Sinfónica, la de la Región de Murcia y el cantautor puso el alma en cada una de ellas para que pudiéramos vivir una noche mágica.
No siempre se puede elegir tu regalo de cumpleaños. En este caso, ha sido sencillamente maravilloso. Gracias, May.
























