Viena 2024 (y 9)

A la salida nos dirigimos hacia el centro por Kärntner Strasse, la calle comercial más famosa de Viena, que conecta las dos plazas principales de la ciudad: Karlsplatz (Plaza Carlos) y Stephansplatz (Plaza de San Esteban). Las innumerables tiendas de suvenires y las cafeterías hacen que esta calle peatonal sea la preferida por los millones de turistas que visitan la capital austriaca cada año. Además, los vieneses aprecian el ambiente festivo y la marea de personas que se mueven por aquí cada día. Aquí se localiza realmente el corazón de Viena, y no es una coincidencia que las grandes marcas compitan por tener un escaparate en esta zona de la ciudad.

En vez de buscar restaurante para comer decidimos volver a la plaza del Ayuntamiento y disfrutar de la zona gastronómica que ofrece y que garantiza un viaje culinario por el mundo: 26 puestos ofrecerán platos recién preparados de muchos países diferentes desde las 11.00 horas hasta medianoche. Ciertamente, no es que fuéramos muy originales, pues nos decantamos por el más castizo acompañado, eso sí, de un par de cervezas locales.

Tras la comida cogimos un tranvía que nos condujo hasta Hundertwasserhaus (Kegelgasse 36-38, 1030 Wien), un complejo residencial de 50 apartamentos construidos, por encargo del Ayuntamiento, entre 1983 y 1985 por Friedensreich Hundertwasser.

Aunque ha dado lugar a una viva polémica, sobre todo debido a su elevado coste, la Casa Hundertwasser (Hundertwasserhaus) se ha convertido rápidamente en una de las visitas obligadas tanto para turistas como para los propios vieneses, debido a su interesante y exótica ruptura con todos los esquemas arquitectónicos contemporáneos.

Aquí podemos contemplar una construcción donde no existen las aristas ni los ángulos rectos pero donde existen más de 250 árboles y arbustos, fusionándose de esta manera las formas irregulares con la vegetación. El toque exótico viene dado por una serie de jardines colgantes escalonados en terrazas que podemos contemplar entre los dos cuerpos de escalera acristalados.

Apretaba el calor, y decidimos tomarnos un breve descanso en Warenhandlung (Marxergasse 13, 1030 Wien) para planificar el resto de la tarde tomando un delicioso affogato. El Danubio era nuestro próximo objetivo…

La iglesia de San Francisco de Asís (Franz-von-Assisi-Kirche), también denominada iglesia Trinitaria (Trinitarierkirche) o iglesia Conmemorativa de Francisco José (Franz-Josef-Gedächtniskirche), fue construida para conmemorar los cincuenta años de gobierno del emperador Francisco José I. Levantada e inaugurada en 1898 (aunque realmente las obras continuaron hasta 1913), la iglesia de San Francisco de Asís está situada en la Plaza de México, a orillas del Danubio.

Esta enorme iglesia, una de las mayores de Viena, se construyó en estilo historicista, recordando el estilo románico, según los planos del arquitecto Victor Luntz. Tiene un característico aspecto exterior, con su ladrillo blanco y su tejado rojo, y su aspecto de fortificación. El mismo año de su inauguración, 1898, la emperatriz Elisabeth (Sisí) fue asesinada en Ginebra; en su recuerdo se construyó una pequeña capilla, la Elisabeth Kapelle, dentro de la propia iglesia de San Francisco de Asís. Desde 1917 la iglesia de San Francisco de Asís ha estado al cuidado de la Orden Trinitaria (de ahí que también sea conocida como iglesia Trinitaria).

Junto a la iglesia se puede acceder a la orilla del río y disfrutar de la vista de la Torre del Danubio y de la zona más moderna de la ciudad. Una excelente manera de acercarse al final del viaje mientras contemplamos el río.

¿Qué tal otra relajante espera haciendo cola para coger mesa? Estábamos un poco alejados del centro, pero para eso está el transporte público. Unos cuantos metros, y autobuses, nos dejaron en la puerta del Café Central. Imposible reservar hasta septiembre, algo que no pueda remediar un buen ratito de espera.

Este café, que forma parte del Palacio Ferstel (siglo XIX), fue abierto por los hermanos Pach en 1876. Desde 1900 fue la casa de artistas, literatos, políticos y científicos, tales como Franz Kafka, Alfred Polgar, Robert Musil, Hugo von Hofmannsthal, Arthur Schnitzler, Sigmund Freud y Peter Altenberg, entre otros.

Hasta 1918 fue el único café literario de Viena. En 1925, para celebrar su cincuenta aniversario, fue renovado completamente y reabierto un año después como café-restaurante. Cerró sus puertas en 1943 para abrirse de nuevo en 1982, después de una magnífica restauración.

Tras degustar, días antes, la Sacher-Torte, hoy era el turno de la Wiener Apfelstrudel mit Vanillesauce oder Eis und Schlagobers, bien acompañada, por cierto… Además de sus exquisitas tartas caseras y sus cafés, el Café Central nos ofrece la posibilidad de disfrutar de su decoración, su ambiente y de la música de piano interpretada cada día.

Atardecía cuando dimos por cumplimos prácticamente todos los objetivos de nuestra estancia en Viena. Algunas compras de última hora y una agradable cena ponían final a nuestra última noche en la ciudad.

Nuestro último día en Viena tenía como principal objetivo regresar a casa. El vuelo salía minutos antes de las cuatro de la tarde y había que desplazarse hasta el aeropuerto.

Tras ultimar el equipaje, desayunar y hacer el ckeck out en el hotel nos quedaban un par de horas para realizar alguna visita, y el Wiener Stadtpark, o “parque de la ciudad”, fue el destino elegido. Con sus 65.000 m2, se extiende desde el Parkring (el Ring), en el primer distrito, hasta Heumarkt, en el tercero, y está atravesado en toda su longitud por el río Wien. Diseñado al estilo de los jardines ingleses por el pintor de la Corte Joseph Selleny y el director de jardines Rudolf Sieböck, fue inaugurado el 21 de agosto de 1862.

El Stadtpark es el parque con más monumentos y esculturas de toda Viena. En él encontramos abundantes estatuas de personajes importantes, como, entre otras, las de los compositores Schubert, Léhar, Stolz o Bruckner, las de los artistas Makart o Amerling, y las de otros vieneses ilustres.

El monumento más famoso y uno de los más fotografiados de toda Austria, es el monumento a Johann Strauss hijo (1825-1899). Realizado por E. Hellmer e inaugurado el 26 de junio de 1921, está compuesto por un altorrelieve semicircular de mármol dentro del cual está la estatua en bronce dorado de Johann Strauss; ésta fue restaurada en 1991, cuando volvió a este lugar después de ausentarse desde 1935.

Un edificio muy importante dentro del Stadtpark es el Kursalon, inaugurado en 1867 como lugar de curas hidroterapeúticas, pero que desde 1868 funciona como palacio de conciertos y bailes.

En cuanto a la flora del parque, se caracteriza por su amplia variedad de especies, las cuales, tal y como era típico en el siglo XIX, florecen intercaladamente durante todas las estaciones del año.

Ahora sí, hora de volver. Vuelta al hotel para recoger el equipaje dejado en consigna, metro ya con maletas hasta Landstrasse, CAT hasta el aeropuerto, y autockeck in en el mismo (las novedades de los grandes aeropuertos). Todo ello, con tiempo más que suficiente para evitar sobresaltos. Aunque el avión partió con unos minutos de retraso llegamos a Valencia sin novedad. Un rápido traslado al parking de larga estancia para recoger el vehículo, y a casa.

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