Tantas veces habíamos comentado que el próximo concierto de Coldplay en España no lo íbamos a dejar pasar…
Cuando salieron las fechas para Barcelona (24 y 25 de mayo), la coincidencia con días laborables nos hizo desistir del intento. Pero pronto se anunció una tercera fecha (sábado 27) y ya no teníamos excusa. Así que, dicho y hecho. El 25 de agosto nos pusimos delante del ordenador, al igual que cientos de miles de personas, para conseguir la deseada entrada.
Nada más entrar, en cola detrás de ¡¡cuarenta y tantas mil personas!! La suerte es que se vieran obligados a ampliar a una cuarta noche, la del domingo 28 de mayo. ¡¡Era la nuestra!!
Y llegó el día. Nunca antes ojeamos más las previsiones meteorológicas. No podía llover. No debía llover. Pero, además, había que cruzar todo el litoral este de la península, de Murcia a Barcelona. Y la lluvia amenazaba, y mucho, la empresa.
Algo más tarde del mediodía estábamos en el Barcelona Gran Vía Plaza España, después de soportar algo de agua en buena parte del desplazamiento. El primer paso estaba dado. Salimos a comer y terminamos en una “remozada” plaza de toros, convertida en un enorme centro comercial. Después de la comida, a prepararse para el evento.
Salimos con tiempo para el Estadio Olímpico Lluis Companys. Menos mal. El paseo que nos dimos por la montaña mágica fue de órdago. Los controles de rigor, nuestras chapitas y nuestras pulseras de luces xyloband, y a prepararse para el espectáculo.
Quedaban casi tres horas para que comenzara el concierto. Era el momento de hacer las primeras fotos que inmortalizar el momento…
La espera la amenizaron Ona Mafalda y Chvrches. Dos estilos diferentes. La primera, hija de Kyril de Bulgaria y Rosario Nadal, que cada vez se hace un hueco mayor en la música. La segunda, la genial banda escocesa de synthpop.




Pero el plato fuerte estaba por llegar. El graderío se entretenía “haciendo la ola”, como si de una final de un Mundial de fútbol se tratara. No era para menos.

Minutos después de la hora fijada para el inicio, el archiconocido «Flying Theme» que John Powell compuso para la banda sonora de E.T. sonaba mientras ellos avanzaban hacia el escenario. Comenzaba el viaje sideral de “Music for the spheres”.
El concierto se divide en cuatro secciones espaciales –Planets, Moons, Stars y Home– en las que los visuales y los efectos especiales tienen mucha importancia a la hora de reflejar la temática galáctica y alienígena de su noveno álbum.
Esta fue nuestra particular “playlist”…
El inicio fue de órdago. Tras el subidón de verlos sobre el escenario y de que se iluminara por vez primera nuestra pulserita, la actuación comenzó con “Higher Power”.
No habían pasado ni cinco minutos y 60.000 gargantas coreaban el archiconocido «You’ve got, yeah, you’ve got a higher/ You’ve got» Oh-oh-oh-oh-oh-oh-oh«, acompañadas de las primeras explosiones de confetti (reciclable).
La primera parte concierto supone todo un subidón en el que se encadenan algunos de sus hits más coreables. “Adventure of a Lifetime” y “Paradise”, entre otros.
Chris Martin nos invitaba a cantar muy bajito junto a él el estribillo de esta última como si formásemos una pequeña familia. Su carisma es innegable. La épica de los estadios llenos es poderosa y él es un showman experto, que dirige las emociones como quiere. Por si fuera poco, se metió al público en el bolsillo (si era necesario) hablando en su peculiar castellano, que pone de manifiesto la humildad de alguien al que cada mes escuchan más de sesenta y siete millones de personas.
Así llegó “The Scientist”, para poner un poco de calma al final de este primer bloque.
El desplazamiento al satélite central dio paso a “Viva la vida”, que coreamos al unísono como si no hubiera mañana. Y, a continuación, “Something just like this”, un sorpresón, que subió las pulsaciones…
…para más tarde bajarlas con su homenaje a la recién fallecida Tina Turner junto a la cantante de Chvrches, y “Charlie Brown”, hasta llegar a la mítica “Yellow”.
No se puede negar que es uno de los momentos más especiales de la noche, con todo el estadio iluminado por los millares de pulseras en amarillo antes siquiera de que sonara el primer acorde de la canción.
Notas, sientes, que estás a punto de vivir un momento único. Sin duda, se genera una energía distinta, una conexión cósmica que explicar por qué Coldplay son capaces de agotar cuatro estadios olímpicos, y los que les echen, porque, en el fondo y aunque cambien las formas, puede que nunca hayan dejado de ser la banda que nos conquistaron con sus primeros discos.
En el tercer bloque se sumergen en su último trabajo. Su “My universe”, cantando al unísono con los coreanos BTS desde las pantallas, dio paso a otro de los momentazos de la noche, “A sky full of stars”. Nos quedamos con la miel en los labios, dispuestos a cantar el primer estribillo, cuando paraban, de golpe, para que Chris, después de una improvisada reunión de toda la banda, como si de un “tiempo muerto” se tratara, nos animara a dejar los móviles y disfrutar del momento. ¡¡Carpe Diem!!
El traslado al pequeño escenario del fondo era el presagio de que algo que no queríamos que ocurriera, el final del show, se acercaba. Gipsy Kings se unía al grupo para interpretar juntos “Bamboleo” y “Volare”, contagiándonos de una peculiar fiesta flamenca.
“Humankind”, “Biutyful” y un espectacular “Fix you” ponía punto final a un concierto que es imposible que defraude a alguien. Si «todo el mundo es un extraterrestre en alguna parte», qué mejor lugar y qué mejor momento que el pasado domingo en el Estadio Olímpico de Montjuic.

Son, en definitiva, dos horas de concierto que, además de incluir muchos de sus mejores temas, auténticos himnos, repasan de forma bastante completa (qué pena que no sonase “Let somebody go”) y le dan protagonismo a esa “Music Of The Spheres” que hace de hilo conductor del espectáculo.
Sin duda, la calidad del directo y lo medido que está el show justifican el éxito de la gira y, sobre todo, generan una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida. Al menos, una. Pero, en todo caso, todas las que puedas.
Volveremos, Coldplay.





















































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