A la mañana siguiente habíamos proyectado realizar la visita al Torcal de Antequera, uno de los Espacios Naturales Protegidos de Andalucía que cuenta, además, con la calificación de Paraje Natural desde el 18 de Julio de 1989, con lo cual se dota a la zona de una protección especial para sus importantes valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje.
El Torcal se encuentra localizado en la zona centro de la provincia de Málaga, al sur de Antequera y casi en su totalidad dentro de su término municipal. El Torcal forma parte, además, del arco calizo de las sierras subbéticas.
El Torcal encierra en su reducida extensión (11,7 km2 dentro del paraje) una de las muestras más impresionantes de paisaje kárstico de toda Europa. Geomorfológicamente, comprende cuatro zonas bien diferenciadas: Sierra Pelada, Torcal Alto, Torcal Bajo, Tajos y Vilaneras. Todo el conjunto está constituido por rocas calizas que tuvieron su origen en el fondo marino durante el período jurásico, hace aproximadamente 150 millones de años.
Los materiales depositados en el mar emergieron como consecuencia del plegamiento alpino, produciéndose paulatinamente en ellos fracturas, grietas y sistemas de fallas que han dado lugar a lo que llamamos hoy día «callejones» o «corredores». A partir de este momento el conjunto queda sometido a un proceso de erosión característico, el modelado kárstico, dando lugar a un verdadero «museo de esculturas naturales», gracias a una multitud de formas distintas en las rocas denominadas «formas imitativas», que han merecido su reconocimiento individualizado, como el Monumento Natural “El Tornillo”.

En «El Tornillo» se quedó la funda de la cámara de fotos y alguna tarjeta de memoria gracias a la aparición de una señora vaca.
El macizo de El Torcal constituye una zona geográfica de rica y variada flora. Se han constatado al menos 664 especies de plantas, agrupadas en casi un centenar de familias. En cuanto a la presencia faunística, en muchas ocasiones se ha visto condicionada al manejo del medio por el hombre. Existen multitud de especies de invertebrados, en su mayoría insectos. Las comunidades zoológicas carecen de grandes predadores o grandes herbívoros, siendo únicamente representativas en este sentido el zorro y la cabra montés.
Uno de los valores más notables de la composición faunística de El Torcal es la riqueza de aves que alberga, bien de forma sedentaria o simplemente como estación de paso en las vías migratorias o como punto de nidificación. En este sentido, la sierra está declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Los reptiles presentes dependen en gran medida de factores térmicos, por lo que son plenamente activos en primavera y verano, momento en el que se pueden visualizar con frecuencia.
De las distintas rutas existentes para realizar la visita libre elegimos la “Ruta Verde”, que se inicia en el aparcamiento superior, compartiendo gran parte del trazado con la Ruta Amarilla. En la bifurcación, esta ruta desciende hasta el Hoyo de la Burra, punto energético y visitado por muchos amantes de la meditación. En este punto también se vuelve a unir a la Ruta Amarilla, iniciando el regreso al Centro de Visitantes Torcal Alto. Se trata de un recorrido que permite conocer la morfología de «El Torcal de Antequera» y reconocer algunas figuras significativas como la Esfinge, el Canario (o el Águila), el Indio o el Vigía.
Finalizada la visita emprendimos el camino de vuelta, aprovechando para comer en ruta y retornar a la rutina diaria.





































