De nuestros destinos por Europa, el pack Viena-Salzburgo-Innsbruck había estado en mente en varias ocasiones. No obstante, la oportunidad de asistir al concierto de Coldplay en Viena hizo que nos decantáramos por la primera y dejáramos las otras dos para una próxima ocasión, en este agosto de 2024.
Tras barajar diversas opciones, básicamente salida y llegada desde y a Alicante y Valencia, elegimos la segunda por las combinaciones de vuelos. Por este motivo, partíamos a las 6.00 horas del martes, 20 de agosto de 2024, dirección Valencia para llegar al Oliveral parking, en Manises, junto al Aeropuerto de Valencia, donde dejaríamos el coche hasta la vuelta.
El vuelo de Valencia a Viena transcurrió sin novedad y a las 14.10 horas llegamos a la Terminal 3 del Aeropuerto de Viena (Wien Schwechat), muy grande y muy bien conectado con el resto de Europa, situado a 18 km del sur de la ciudad.
De las distintas opciones para llegar al centro de la ciudad habíamos elegido el CAT (City Airport Train), que te lleva del aeropuerto a la estación Landstrasse – Wien Mitte (líneas de metro naranja U3 y verde U4) en dieciséis minutos y sin paradas.
Aquí adquirimos nuestros billetes flexibles WIEN-Ticket de 7 días válidos a partir de la validación durante siete días naturales consecutivos, más del tiempo que íbamos a permanecer en Viena, pero más que recomendables a pesar de su precio al permitirte utilizar todos los tipos de transporte de Viena: metro, tranvía y autobús. Desde luego, más que amortizado en nuestros innumerables desplazamientos por la ciudad.
Tras llegar a Neubaugasse (U3) nos trasladamos al Hotel Kolping Wien Zentral (Gumpendorfer Str. 39, 1060 Wien), reservado en el mismo momento que adquirimos las entradas para el concierto, y tras hacer el ckeck in, más allá de las tres de la tarde, nos dispusimos a realizar una primera visita panorámica por la ciudad, tal y como habíamos programado.
Pero antes había que comer, y pronto. En nuestro camino hacia la Ópera nos encontramos con el Restaurante Bier & Bierly (Operngasse 12, 1010 Wien), estupendo restaurante de comida típica de la zona. Y para qué esperar más. De principal nos decantamos por el clásico Original “Wienner” Schnitzel im Schamlz, acompañado de patatas y mayonesa y de una deliciosa ensalada César.
Eso sí, esperábamos una cerveza un poquito (bastante) más fría… Es de destacar la decoración del interior del restaurante, con paredes están cubiertas por latas de cerveza de todo tipo.
Al salir, un pequeño paseo nos llevó a la Ópera Estatal de Viena, en Opernring 2, cuya visita estaba prevista para días más tarde.
En esta importante arteria de la ciudad se encuentran muchos de los lugares de interés que veríamos más tarde. Decidimos coger un tranvía y recorrer parte de ella hasta el Parlamento de Austria, un hermoso e impresionante edificio construido por Theophil von Hansen (autor también del Musikverein, la Academia de Bellas Artes y la Bolsa de Valores) inspirándose en la arquitectura clásica griega.

El Parlamento se construyó inicialmente como parte del proyecto de la Ringstraβe, para funcionar como el edificio del Parlamento austriaco del Imperio de los Habsburgo (Reichsrat). Después sería aquí donde se proclamase la República de Austria. En la actualidad es la sede de las dos Cámaras que componen el Parlamento austriaco.
Gravemente dañado durante la II Guerra Mundial, el edificio del Parlamento fue reconstruido en 1956.
Su fachada está formada por un pabellón central en forma de templo griego, con pronaos y frontón, y dos alas laterales. Su frontón nos muestra la promulgación de la Constitución por el emperador Francisco José I. El ático está coronado por 60 estatuas de personajes relevantes de la antigüedad griega y romana.
El acceso al pabellón central se realiza mediante una rampa doble decorada con figuras de mármol que representan a historiadores griegos y romanos. Al pie de la rampa se pueden contemplar unas esculturas de bronce, de 1901, que representan domadores de caballos.
Delante del Parlamento se encuentra la fuente de la diosa griega de la sabiduría, Palas Atenea, la cual sostiene en su mano a la diosa griega de la victoria, la diosa alada Niké. A los pies de Atenea están cuatro figuras que representan el Danubio, Inn, Moldava y Elba, los ríos más importantes del antiguo imperio austro-húngaro.
En el interior destacan la Säulenhalle (sala rodeada por 24 gigantescas columnas monolíticas con capiteles corintios), el Empfangsalon (salón de recepción de estilo pompeyano) y las Sitzungssälen (salones de sesiones).
Junto al Parlamento se encuentra Rathauspark, un parque situado delante del Ayuntamiento. En 1863 Francisco José I encargó al Dr. Rudolf Siebeck, que hacía las veces de jardinero municipal, el diseño de un parque en el espacio para desfiles que hasta entonces ocupaba este lugar. El parque que diseñó Siebeck tenía pocos rasgos formales, creando así un intencionado contraste con la austeridad monumental de los edificios y parques cercanos. Cuando el parque se inauguró en 1873, se habían completado dos secciones del mismo: el parque norte, adyacente a la Universidad, y el parque sur, adyacente al Parlamento.
Las dos zonas verdes del Rathauspark están cruzadas por serpenteantes senderos y acogen densos grupos de árboles y arbustos, mostrando una amplia variedad de plantas, algunas de ellas exóticas. También, paseando por sus senderos, encontramos varias estatuas o monumentos interesantes, como el monumento dedicado a Strauss (padre) y Lanner.
Las dos secciones, zonas verdes prácticamente simétricas, están separadas por una gran plaza en forma de paseo que conduce directamente al Ayuntamiento. Dicha plaza es utilizada para diferentes eventos a lo largo de todo el año, como, por ejemplo, para los famosos mercados navideños, para pista de patinaje sobre hielo, conciertos,… o para manifestaciones, como las manifestaciones por la paz o la manifestación anual del Primero de Mayo.
Estos días, y durante todo este verano, la Rathausplatz se había convertido en un vibrante punto de encuentro al aire libre, ya que se celebraba, desde el pasado 29 de junio, el Festival de Cine Musical con ópera, música clásica, jazz y pop/rock de primera categoría, así como auténticos manjares culinarios.
Se trata de uno de los eventos veraniegos más populares celebrados en el centro de la ciudad y en el marco del mayor festival culinario y cultural de Europa: fundado en 1991, el Festival del Cine Musical se celebra entre el Ayuntamiento de Viena y la Ringstraße. Este año vuelve a atraer a cientos de miles de amantes de la buena música y la buena cocina a la Rathausplatz, y ello con entrada gratuita todas las jornadas.
El Rathaus o nuevo Ayuntamiento de Viena, junto con el Teatro Imperial (Burgtheater), el Parlamento y la Universidad, forma uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de la Ringstraβe. Fue el propio emperador Francisco José I quien colocó la primera piedra del Ayuntamiento. El edificio fue construido en estilo neogótico entre 1872 y 1883, con el objetivo de sustituir al Antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus). El arquitecto encargado de la construcción, quien se inspiró en el Ayuntamiento de la Grande Place de Bruselas, fue Friedrich von Schmidt, tras ganar el concurso al mejor proyecto.
La fachada principal del Ayuntamiento presenta cinco torres; de ellas, la central, una torre de aguja de más de 100 metros de altura, está rematada por una estatua de 3,5 metros de altura, el Rathausmann. Este caballero con armadura que porta un estandarte, esculpido por Franz Gastell y fundido en hierro por el artesano Alexander Nehr, se ha convertido en uno de los símbolos vieneses. También en la fachada cabe señalar la logia, de gran altura, donde destaca la curvatura de los balcones y la delicada tracería. Además, en todo su perímetro se abren arquerías con estatuas de las personalidades de la historia de Austria.
Justo enfrente del Ayuntamiento se encuentra el Teatro Imperial (Burgtheater), construido entre 1874 y 1888 por G. Semper y K. Hasenauer (los mismos arquitectos que diseñaron el Museo de Historia del Arte y el Museo de Historia Natural), en el emplazamiento que ocupaba el antiguo Hofburgtheater. El Teatro Imperial fue uno de los teatros más espléndidos de Europa y, después de La Comédie Française, es el teatro más antiguo. Además, fue uno de los primeros teatros europeos de habla alemana y el más grande entre ellos, convirtiéndose en el coliseo teatral favorito de la aristocracia durante el siglo XIX, aunque se vería desplazado del primer plano por el Teatro de la Ópera del Estado de Viena. Durante la II Guerra Mundial el Teatro Imperial resultó gravemente dañado, por lo que tuvo que ser restaurado recuperando, especialmente en el interior, partes de su decoración original.
La fachada, que presenta un cuerpo central convexo, está decorada con los bustos de nueve grandes dramaturgos; a la derecha tres autores austriacos: Halm, Grillparzer y Hebbel; en el centro se encuentran Goethe, Lessing y Schiller; y a la izquierda están Molière, Shakespeare y Calderón de la Barca.



































Excelente crónica. Viena es una ciudad que, en un primer momento, no me llamó la atención. Creo que, mas que nada, fue por el clima que me tocó en esa ocasión. Sin embargo, con el correr del tiempo ha ido apareciendo en mi memoria como una gran ciudad a la que sin dudas me gustaría volver. Saludos desde Argentina.
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