En 1996 un grupo de familias decidió unirse para crear un espacio donde sus hijos e hijas con autismo pudieran encontrar apoyo, comprensión y oportunidades. Así nació ASTRADE, hoy Talentismo. Treinta años después, aquella iniciativa impulsada por la fuerza y la esperanza de unos padres se ha convertido en una comunidad sólida, comprometida y transformadora.
Tres décadas dan para mucho: para aprender, para crecer, para equivocarse y volver a intentarlo, para celebrar avances que parecían imposibles y para descubrir que, cuando se trabaja juntos, los límites se ensanchan. Cada paso dado ha sido fruto del esfuerzo colectivo y de la convicción de que la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias merece toda nuestra dedicación.
Este XXX aniversario no es solo una fecha señalada: es un reconocimiento a todas las personas que han formado parte de este camino.
Familiares y amigos, que han sido el origen, el motor y el sentido de todo. Su confianza y su implicación han sostenido cada proyecto y cada avance.
Profesionales y trabajadores, que han puesto su conocimiento, su sensibilidad y su compromiso al servicio de cada persona. Su labor diaria ha hecho posible que los retos se conviertan en oportunidades reales.
Colaboradores, que han creído en nuestra misión y la han fortalecido con apoyo, recursos y alianzas que han marcado la diferencia.
Todas las personas que nos han acompañado en este acto, cuya presencia confirma que nuestra historia se ha tejido entre muchas manos y que seguimos creciendo como comunidad.
A todos vosotros, gracias. Gracias por caminar a nuestro lado, por creer en este proyecto y por ser parte esencial de lo que hoy somos. Ya formáis parte de nuestra historia.
Celebrar treinta años no es cerrar una etapa: es abrir otra con más fuerza. Nuestro compromiso sigue intacto. Seguiremos trabajando por las personas con autismo y sus familias, ampliando apoyos, generando oportunidades y defendiendo sus derechos con la misma pasión que en 1996.
Porque si algo hemos aprendido en este tiempo es que el talento, la diversidad y la dignidad de cada persona merecen todo nuestro esfuerzo. Y ese esfuerzo continúa.




























